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  • Perla Rosas Ferrer

VIAJES Y DISCAPACIDAD


Hace algún tiempo daba por hecho la accesibilidad en los viajes, puesto que no tenía Discapacidad. Al pasar los años cambiaron las cosas, me enfrenté a varias Barreras, entre ellas…


De Transporte:


Por ejemplo, el Aeropuerto Internacional de México no es tan accesible como se espera, no hay elevadores sino solo montacargas e incluso en cierta ocasión me pasó que ni siquiera estaba la persona que operaba el montacargas.

El abordaje es mucho más sencillo si existe un túnel pues el personal designado te lleva hasta la entrada del avión. Pero si no se cuenta con un túnel, como es el caso del Aeropuerto de Huejotzingo, te suben al avión con la silla pasillera, que como su nombre lo dice, pasa por el pasillo del avión pero, necesariamente es más angosta y te detienen por medio de cinturones.

También me ha tocado viajar en autobús, en cierta ocasión, el baño designado para las personas con discapacidad, de la Central de Autobuses, era ocupado como bodega y con un olor insoportable.

Otro inconveniente al que me he enfrentado al viajar en autobús, es el acceso al baño, puesto que el vehículo está en movimiento y es muy complicado. Por eso trato de no tomar agua antes de viajar.

Hoteles

En cuanto a Hoteles, deseas hospedarte en un lugar cómodo, que haga que la estancia sea placentera, pero me he encontrado con lugares no muy accesibles pero en donde las personas que brindan el servicio también brindan atención. Los cuartos de baño son reducidos, no están adaptados para las PcD, y el auxiliar que utilizo (andadera) no cabe, en varias ocasiones he tenido que pedir una silla para el baño.

Solo me ha tocado un hotel accesible en Cancún, debe ser porque la mayoría de los turistas que viajan a ese destino son extranjeros y tienen ser un poco más Incluyentes. El único inconveniente que tenía el hotel fue que para entrar a la regadera del baño, había que entrar a un espacio reducido, en el cual con dificultad podía maniobrar con mi auxiliar. De ahí en fuera era muy accesible y el personal muy atento.

Si el hotel cuenta con alberca, solo la admiro, porque sé que debido a mi condición es muy complicado entrar a nadar, aunque mis papás están dispuestos ayudarme, así que ya me hice a la idea de que no voy a NADAR.


El desayuno o alimentos, si son a la carta no hay problema, pero si es buffet entran las complicaciones, puesto que los alimentos se encuentran a una altura distinta a la que tiene una silla de ruedas y no los puedes verlos bien, así que degustas lo que pudiste medio ver o lo que se les antojó a los demás.


Ya van dos veces en que al elevador le están haciendo servicio y no puedo ir a mi habitación, porque lo necesito para ir de un piso a otro.

Actividades

Desafortunadamente por mi discapacidad evito los viajes porque sé que me voy a enfrentar a varias barreras, no solo en los destinos también en las actividades, puesto que no todas están adaptadas a las PcD. En un viaje a la playa, en el cual iba en silla de ruedas, no pude disfrutar del todo la playa, porque al final del camino para la silla, había un escalón.


En los lugares en que quise comprar recuerdos, no pude entrar, porque el establecimiento era pequeño y tenía la mercancía en el piso, no dejaba lugar al paso de la silla de ruedas., así que le pedí ayuda a un familiar.


Restaurantes / Bares


Alguna vez, fui a un restaurante en el extranjero con una vista hermosa pero desgraciadamente no contaba con elevador y había que subir un piso para llegar al comedor. Lo bueno es que me cuidaron para subir, pero reflexiono en las personas que no pueden caminar y/o van sin compañía, se pierden de la experiencia de disfrutar un buen platillo y el dueño del lugar de una venta.


También me ha tocado, ir a establecimientos pequeños en los cuales mejor no entro, espero fuera del lugar, porque sé que mi auxiliar no cabe.


Se debe tomar en cuenta que varios recorridos no se pudieron hacer, porque el camino no era el óptimo o los lugares no tenían las medidas de accesibilidad necesarias, asi que me quedaba afuera del lugar.


Conclusión:


No existe aún el lugar perfecto que tenga todas las medidas de accesibilidad, pero muchas veces las barreras a las que te enfrentas pueden ser contrarrestadas por la ACTITUD DE SERVICIO que tienen las personas.


Se debe considerar que para las personas que brindan un producto o servicio, puede resultar costoso invertir en hacer mejoras de accesibilidad, y/o piensan que éstas solo son físicas cuando no es así, ya vimos que la actitud hace una gran diferencia. Por otro lado piensan que sus usuarios o consumidores, no necesitan esas mejoras, nada más lejos de la verdad, si se dieran cuenta de las ventas que están perdiendo al no ser accesibles. Hay que recordar que la publicidad de boca en boca, es la más poderosa, si se va a un lugar accesible y que además brindan un buen trato, no se duda en recomendarlo, ni en regresar.


Por otro lado se debe tomar en cuenta, que hay cosas o detalles que no competen al lugar o dueño de algún establecimiento, como es el camino, pero desgraciadamente le afecta.

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